Suenan canciones al escucharel Albaicín. Unos dicen que son
guitarras allá en lo alto,
otros que es el corazón
de una gitana desgarrado.
Hay gente que piensa que la luna
canta cuando se refleja en las paredes
de los cármenes y que cada nota
se escribe como sombras de ciprés.
No sé que creer
pero en verdad desde la Alhambra
se escucha la música sonar
entre paredes blancas y cipreses verdes.
Quizás entre los pasos por las calles
estrechas, solitarias y escondidas
suenan las miradas más sonoras
de la ciudad de Granada,
los ojos sabios de la melodía
que con palabras cantan
canciones de enamorados.
Navegué por los aires de la Vela
viendo de lejos sonar sus labios...


