sábado, 5 de abril de 2014
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA. LA IGNORANCIA
martes, 18 de febrero de 2014
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA. LA TORTURA
domingo, 2 de octubre de 2011
CENIZAS VERDES Y ALMAS ROTAS
Impresiona el pequeño país alpino en su desbordante naturalidad. Con el recuerdo cercano de su visita me pregunto desde cuándo Austria tiene esta apariencia, o mejor planteado, si sus habitantes y visitantes lo han percibido del mismo modo que yo, si su apariencia natural, más allá de las mejores o perores condiciones de vida de sus habitantes, ha sido verde, reluciente verde como es ahora, a lo largo de los tiempos.
Si así fuese cómo es posible que el abono de tan hermosos campos fuesen las cenizas de seres humanos. Cómo no cuestionarse qué pudo haber pasado en un país de cuento para que sus habitantes se abrazasen con entusiasmo y fervor al mal absoluto, al peor de los males desde que el hombre es hombre. Cómo poder comprender que a 100 km escasos de esta estampa el hombre construyese el lager de Mauthausen, y que sus habitantes fuesen las chispas de la muerte.
Quiero pensar que la belleza del paisaje es su forma de pedir perdón, que Austria era antes de los años 30 un país horrendo, de inhumana perspectiva; que cada campo tupido por la hierba es un homenaje al hombre y una humillación perpetua de rodillas; que cada hogar en madera construido es una morada del perdón eterno por las peores pesadillas; que cada abeto que cobija las nieblas del hombre es una celebración de la vida en honor de los desamparados; que cada granero es un lamento por los silencios mas fértiles. Si no fuese así, si Austria siempre fuese tal y como hoy la vemos, sus habitantes merecen el peor de los reproches, la repugnancia del mundo entero, el dedo acusador de la vida señalando al infame, pues cómo entender que de tal sitio hubiesen surgido las perores fieras que se han conocido, cómo perdonar que viviendo en este paraíso el hombre quisiese ser el buitre del hombre, el sepulturero de la vida. Esa es su única escapatoria, pues más allá de su belleza redentora no hay en todo el Tirol una sola muestra de arrepentiemiento, ni la más sencilla placa o fuente, plaza o calle que pida perdón por el crimen absoluto. Si la belleza es eterna y no un arrepentimiento, debemos asustarnos pues el mal todavía no ha muerto.
viernes, 20 de mayo de 2011
EL MAL TAMBIÉN SIRVE MORTADELA
viernes, 13 de mayo de 2011
ELOGIO DEL CORAZÓN HERIDO POR UN ERIZO
Es el simple paseo de un caminante vereda arriba, entre álamos centenarios floreciendo en una primavera tardía, el abeto que pierde boca arriba las piñas, su fruto como cerámicas chinas, el arroyo casi imperceptible entre los juncos y bajo las ruinas de un olvidado pueblo abandonado que ahora pisan estos pies. En frente el horizonte que serpentea entre riscos y peñascos, saltos casi intrépidos y rastros de gigantes. Unas nubes bajas de tan alto que ya estamos amenazan sombras que no lluvia y al fondo en el estanque las ranas croan su festividad orgiástica. Rumores de pisadas suaves, miedosas y casi ausentes siguen nuestros pasos. Es el erizo que come las lombrices descubiertas entre el fango de los zapatos. A dos metros casi imperceptible y sin tocarme, siento sus púas que se clavan en la carne. Después de un paso suben pantorrilla arriba arrastrándome al desastre y las lombrices ríen siguiendo el surco de sangre. Antes de saltar otra vez el arroyo siento una punzada en el ombligo, desatado, que libera mis entrañas, festín de lombrices entre las telarañas. El arroyo queda atrás a un lado de los pinos, procesiones de gusanos avanzan a compás. Y otra daga que atraviesa dedos, manos y brazos alojándose en el cuello como un parásito. Bajo el sombrío atardecer de hojas, nubes y pájaros percibo en este paso santo el hachazo de la última punzada, entre sístole y diástole de fría plata, la herida que supura amarga miera de vida, dulce muerte de color.
miércoles, 16 de junio de 2010
AUTOPAISAJE
El sol derrite centímetro a centímetro
el aire de mi corazón mientras sudo,
como si me perdiese en un suspiro,
gota a gota, destilando alcohol.
En el cielo iluminado de esta provincia
al sur del norte, en la soledad eterna
veo el paso abrasado por el fuego
de mis pies arrastrándose en la arena.
Azul mediterráneo desde el balcón
en este patio de vecinos que observa,
ciego, la bahía de la nueva Andalucía
asomada a la ventana de un faro en ruinas.
martes, 17 de noviembre de 2009
AUTOSUICIDIO ASISTIDO
en la barbilla, desde abajo lo miraba
con fuego en las pupilas.
Escrutaban sus ojos asustados
esas cejas puntiagudas como lanzas
asesinas. Tenía su boca la saliva
que destila el jugo de la muerte,
e imploraba con latidos impotentes
que perdonase su única vida.
Pero la sangre ya manaba de la mano
que empuñaba dulcemente la navaja,
no podía detener aquel impulso
que tan adentro atravesaba.
Tuvo tiempo de mirar en el espejo
convexo, al fondo de la estancia,
aquellas manos que decían
termina el dulce sufrimiento.
No quedaba nada en sus entrañas
que dar a cambio de su muerte,
fue un arrebato indecente
el que había segado su vida.
viernes, 31 de julio de 2009
DESGRACIA
ENCEFALOGRAMA PLANO
lunes, 27 de julio de 2009
FLORICIENTA Y EL PEDANTE
de pasos suaves por jardines versallescos,
el olor de las camelias,
el color de las flores intenso.
Me siento refinado viendo
el baile de las abejas.
Vienes de la mano y tus ojos
me señalan una rosa blanca,
¿Qué es amar? preguntas,
callo sin decir nada;
camino despacio rozando los jazmines
y paro de golpe el paso.
Cuando quiero decir te quiero
te doy un beso en los labios;
cuando quiero decir te amo
en tus mejillas doy un beso.
domingo, 19 de julio de 2009
LAS ÚNICAS IMÁGENES DEL DESASTRE


domingo, 28 de junio de 2009
UNA CARA, UN COLOR

Pensar en círculos y mover los cubos,
giran y giran las piezas de muchos colores.
Damos vueltas al cuadrado sin un objetivo
claro, mientras mezclamos el azul con el blanco.
Me pregunto qué tendrán los colores
para mirarlos tanto.
A veces consigo llevar un rojo a la cara del rojo
pero mientras se mueve arrastra consigo
un verde que se esconde en otro lado.
Cómo puede ser que haya gente todavía
que piense que el cubo quiere ser ordenado.
Miro el cubo y lo toco, lo pienso y lo estudio,
al tiempo que veo que cada color se me escapa,
termino girando mis ojos alrededor de las caras
de muchos colores mezclados, con cara de idiota.

