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sábado, 5 de abril de 2014

EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA. LA IGNORANCIA

NA, EL PROFESOR QUE ME TIENE MANÍA

En un examen, una pregunta dice así, contesta las siguientes preguntas al dorso. Toda la clase pregunta a lo largo del examen, unas 10 veces, ¿qué es al dorso? Pregunta universal que hacen alumnos de 13, 14, 15, 16 y 17 años. El profesor lo sabe y redacta así las preguntas cada examen para comprobar que sigue conviviendo con asnos.

En una poesía un tal yo poético decía "yo voy soñando caminos/de la tarde... yo voy cantando viajero/a lo largo del sendero..." (Antonio Machado, por si no recuerdan). el enunciado de la pregunta es el siguiente: Explica cómo y dónde se encuentra el yo poético. La pregunta era de extrema dificultad claro. La respuesta del 80% de los alumnos fue la siguiente: en el verso 1 y en el verso 6. Sublime.

"Escribe un verbo a partir de las siguientes palabras", así de "chungo" era el ejercicio. Las palabras, bajo, ancho, continuo. Las respuestas: bajear, anchar y continuamiento. 

Atentos, 4º de la E.S.O, pregunta capciosa: "escribe un texto, de al menos 5 líneas, en el que expliques que es la amistad". Respuestas universales: la amistad es una cosa muy bonita o la amistad es cuando sientes envidia de tus amigos y sigues siendo su amigo.

Hace unos meses una muchacha, psicóloga, les da una charla en la hora de tutoría a unos cabestros de tercero de la E.S.O sobre la homofobia, los gays, las lesbianas y los transexuales. Una alumna en pleno uso de sus facultades mentales, a sus 16 años, le pregunta a la pobre muchacha: "¿qué es una machurra?"

Mientras sucede todo eso,  uno tiene que explicar que significan los versos de Garcilaso: "En tanto que de rosa y azucena/ se muestra la color en vuestro gesto..."El surrealismo de Dalí es pecata minuta.




martes, 18 de febrero de 2014

EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA. LA TORTURA



EL INSTITUTO DE HOY EN DÍA
Una profesora está apoyada sobre la pared y sobre un radiador, espera a que entren todos los alumnos en clase y una adolescente, de 16 años, le espeta en su cara: “¿te estás calentando el conejo?”
En otro momento, un profesor está haciendo un examen, 2º de la E.S.O, donde hay un alumno de 16 años que no se rige más que por su propia voluntad, que le pide ir al servicio en los siguientes términos: “¿puedo ir a mear que la tengo gorda?”
Un macaco de primero de la ESO, de apenas 13 años, en un examen de matemáticas decide salir del aula, la profesora le corta el camino poniéndose en la puerta, un profesor de guardia observa por casualidad la escena: la puerta abierta, la profesora apoyada a los marcos de la puerta y el alumno colándose por debajo de las piernas de la profesora.
En una hora de guardia, tres alumnos hacen un espacio en el aula y comienzan a jugar al fútbol con una pelota de papel del tamaño de un balón de balonmano, golpean la pared y en uno de los rebotes la pelota cae a los pies del profesor que la recoge, uno de los alumnos le dice que se la dé y el profesor le responde que no se juega al fútbol en clase, el alumno indignado contesta lo siguiente: ¿Cómo que no? Si no hacemos daño a nadie. Los morlacos tienen uno 16 años, otro 17 y el último 18. Los tres repitiendo una o dos o tres veces a lo largo de su vida académica.
En otro momento el alumno que había pedido ir al servicio, le dice al mismo profesor, que al parecer tenía un ojo un poco rojo, según observación de un niño: “¿estás colocao?”
Una profesora está llamando la atención a un morlaco de 16 años, que se siente aburrido de escuchar el sermón y pone fin a la charla del siguiente modo: “¡Cómeme la polla!”
El profesor del ojo rojo decide llamar la atención a una alumna que está bebiendo en el aula, un compañero se solidariza con ella, se levanta, se acerca a la papelera, bebe su refresco de un trago, tira el envase en la papelera y como gesto de hombría eructa.

Quizás algún día continúe

domingo, 2 de octubre de 2011

CENIZAS VERDES Y ALMAS ROTAS

Es algún lugar de Austria, pleno Tirol, con sus Alpes, pueblecitos coquetos, la hierba fresca, verde reluciente, tenues nubes en las cumbres, abetos hermosos de postal y cuento de navidad. Algún lugar he dicho, pues este mismo puede ser toda Austria, de doloroso verde casi fluorescente con algunos rayos furtivos de sol.
Impresiona el pequeño país alpino en su desbordante naturalidad. Con el recuerdo cercano de su visita me pregunto desde cuándo Austria tiene esta apariencia, o mejor planteado, si sus habitantes y visitantes lo han percibido del mismo modo que yo, si su apariencia natural, más allá de las mejores o perores condiciones de vida de sus habitantes, ha sido verde, reluciente verde como es ahora, a lo largo de los tiempos.
Si así fuese cómo es posible que el abono de tan hermosos campos fuesen las cenizas de seres humanos. Cómo no cuestionarse qué pudo haber pasado en un país de cuento para que sus habitantes se abrazasen con entusiasmo y fervor al mal absoluto, al peor de los males desde que el hombre es hombre. Cómo poder comprender que a 100 km escasos de esta estampa el hombre construyese el lager de Mauthausen, y que sus habitantes fuesen las chispas de la muerte.
Quiero pensar que la belleza del paisaje es su forma de pedir perdón, que Austria era antes de los años 30 un país horrendo, de inhumana perspectiva; que cada campo tupido por la hierba es un homenaje al hombre y una humillación perpetua de rodillas; que cada hogar en madera construido es una morada del perdón eterno por las peores pesadillas; que cada abeto que cobija las nieblas del hombre es una celebración de la vida en honor de los desamparados; que cada granero es un lamento por los silencios mas fértiles. Si no fuese así, si Austria siempre fuese tal y como hoy la vemos, sus habitantes merecen el peor de los reproches, la repugnancia del mundo entero, el dedo acusador de la vida señalando al infame, pues cómo entender que de tal sitio hubiesen surgido las perores fieras que se han conocido, cómo perdonar que viviendo en este paraíso el hombre quisiese ser el buitre del hombre, el sepulturero de la vida. Esa es su única escapatoria, pues más allá de su belleza redentora no hay en todo el Tirol una sola muestra de arrepentiemiento, ni la más sencilla placa o fuente, plaza o calle que pida perdón por el crimen absoluto. Si la belleza es eterna y no un arrepentimiento, debemos asustarnos pues el mal todavía no ha muerto.

viernes, 20 de mayo de 2011

EL MAL TAMBIÉN SIRVE MORTADELA

Ruiberto Peres era uno de esos grandes hijos de puta que no regaban las plantas del balcón, cuando a 3oº a la sombra hasta en las cisternas de los váteres se evaporaban las cascadas. Creía el malnacido que si sed pasasen las benditas pedirían agua, cómo si unos pétalos marchitos conociesen las palabras. Era de mente retorcida el tal Ruiberto, y sin embargo cuando estaba en su mostrador, despachando los chorizos, parecía un hermoso ruiseñor parloteando con la clientela. Alguna vez, de reojo, alguién observó que mientras trinchaba las pechugas de un pollo de corral, sus pupilas se dilataron y una leve sonrisilla en la comisura de sus labios pareció brotar. No está del todo claro el hecho, pero son rumores que escuchábamos a veces en las colas de la carnicería con el número de espera en la mano. Lo cierto es que el señor Péres es reacio a regar las plantas del balcón, y eso para todos es un hecho irrefutable.

viernes, 13 de mayo de 2011

ELOGIO DEL CORAZÓN HERIDO POR UN ERIZO

Es el simple paseo de un caminante vereda arriba, entre álamos centenarios floreciendo en una primavera tardía, el abeto que pierde boca arriba las piñas, su fruto como cerámicas chinas, el arroyo casi imperceptible entre los juncos y bajo las ruinas de un olvidado pueblo abandonado que ahora pisan estos pies. En frente el horizonte que serpentea entre riscos y peñascos, saltos casi intrépidos y rastros de gigantes. Unas nubes bajas de tan alto que ya estamos amenazan sombras que no lluvia y al fondo en el estanque las ranas croan su festividad orgiástica. Rumores de pisadas suaves, miedosas y casi ausentes siguen nuestros pasos. Es el erizo que come las lombrices descubiertas entre el fango de los zapatos. A dos metros casi imperceptible y sin tocarme, siento sus púas que se clavan en la carne. Después de un paso suben pantorrilla arriba arrastrándome al desastre y las lombrices ríen siguiendo el surco de sangre. Antes de saltar otra vez el arroyo siento una punzada en el ombligo, desatado, que libera mis entrañas, festín de lombrices entre las telarañas. El arroyo queda atrás a un lado de los pinos, procesiones de gusanos avanzan a compás. Y otra daga que atraviesa dedos, manos y brazos alojándose en el cuello como un parásito. Bajo el sombrío atardecer de hojas, nubes y pájaros percibo en este paso santo el hachazo de la última punzada, entre sístole y diástole de fría plata, la herida que supura amarga miera de vida, dulce muerte de color.

miércoles, 16 de junio de 2010

AUTOPAISAJE

El sol derrite centímetro a centímetro

el aire de mi corazón mientras sudo,

como si me perdiese en un suspiro,

gota a gota, destilando alcohol.


En el cielo iluminado de esta provincia

al sur del norte, en la soledad eterna

veo el paso abrasado por el fuego

de mis pies arrastrándose en la arena.


Azul mediterráneo desde el balcón

en este patio de vecinos que observa,

ciego, la bahía de la nueva Andalucía

asomada a la ventana de un faro en ruinas.

martes, 17 de noviembre de 2009

AUTOSUICIDIO ASISTIDO

Recibía su aliento pesado y cruel
en la barbilla, desde abajo lo miraba
con fuego en las pupilas.
Escrutaban sus ojos asustados
esas cejas puntiagudas como lanzas
asesinas. Tenía su boca la saliva
que destila el jugo de la muerte,
e imploraba con latidos impotentes
que perdonase su única vida.
Pero la sangre ya manaba de la mano
que empuñaba dulcemente la navaja,
no podía detener aquel impulso
que tan adentro atravesaba.
Tuvo tiempo de mirar en el espejo
convexo, al fondo de la estancia,
aquellas manos que decían
termina el dulce sufrimiento.
No quedaba nada en sus entrañas
que dar a cambio de su muerte,
fue un arrebato indecente
el que había segado su vida.

viernes, 31 de julio de 2009

DESGRACIA

Mala, pésima noticia. Han llevado al cine la inmensa novela de J.M. Coetzee, Desgracia, más imperdonable si cabe al ser protagonizada por el mediocre John Malkovich. Tan solo una primera mirada a las primeras imágenes de la película bastan para comprobar la poca credibilidad que le puede aportar el mencionado actorucho al complejo personaje de la novela. Sigo sin comprender que puede aportar el cine a la buena literatura, más que vulgarizar un título mítico de la mejor novela del último cuarto del siglo XX; nada puede aportar más que la vulgaridad de músicas, giros de cámara, planos artificialmente intensos, un colorido indecoroso a una novela que se percibe en blanco y negro; así como unos actores ridículos satisfechos de conocerse por su gran y compleja personalidad. En fin, no la veré y si alguien no ha leído la novela, que lo haga y que no vea la película.

ENCEFALOGRAMA PLANO

Supongo que hoy Euskadi es un poco más libre que ayer, y más que anteayer y mucho más que anteanteayer. La lucha incansable de estos hombres de bien sigue su senda por el bien de Euskadi. Y menos mal que hay gente que sabe lo que hay que hacer para liberar a los esclavos de tan terribles cadenas. Nadie lo ve, no los comprenden pero qué sería de ellos sin el constante cuidado de ETA. Supongo que esto es lo que pensarán en Euskadi, digo yo, que todo es por el bien más preciado, la libertad.
Salen muy desordenados ideas, sentimientos respecto a esa gente y esa comunidad, no es fácil establecer un desarrollo argumental coherente y progresivo. Me da por pensar qué es lo que hay que tener en la cabeza para pensar que uno es un elegido para salvar un pueblo, lo han ido a buscar a casa y no ha tenido más remedio que unirse a tan preciado bien, es absurdo y algo engreído ¿no? pensar que uno tiene que salvar a su pueblo, que tiene esa misión, que ha nacido para eso. También me pregunto cómo debe ser el proceso, el razonamiento que lleva a la acción, imagino a esos guerreros en una sala con sofás y un poco de chacolí, diciéndose "sí coño, hay que matar a este concejal de 58 años y 3 hijos" "es verdad, nos oprime el capullo, es un peligro para Euskadi", y de ahí saldrán los machotes vascos voluntarios para con tanto valor matar a un pobre concejal que tiene 3 hijos pero que es un gran peligro para la salvación eterna de la patria. Y ya no digamos si la reunión termina con la decisión de quemar contenedores, supongo que pensarán que un verdadero vasco no los necesita, vive en su propia basura, que la idea de recoger la mierda es uno de los más peligrosos casos de españolización que ha sufrido Euskadi. Y los acólitos, la huestes de apoyo, los familiares comprensivos, los vecinos liberados que apoyan al soldado... esos sí que tienen mérito, querer a una persona que asesina a otra para darles su libertad ¡Qué personalidad tan fuerte! ¡Qué carácter! eso sí que es tener las cosas claras, me han liberado, menos mal, no podía ni respirar con el concejal ese de 58 años y 3 hijos, ya puedo comprar el chacolí sin el temor que provocaba, ¡Solo espero que vigilen a sus hijos, no vaya a ser que en 15 años volvamos a tener miedo al comprar el chacolí! ¡Y son 3!
Supongo que todos podríamos seguir, incrédulos ante este derroche de encefalograma plano que estos pseudohumanos destilan, ¿será del chacolí?. Pero creo que en el fondo el problema no es la existencia de unos asesinos, más o menos, el gran problema de esa comunidad es que ha perdido la credibilidad, así de claro, cuando veamos por enésima vez la playa de la Concha en la tele y los vascos se muestren tan campechanos y majos, yo ya no les creeré, nunca más los creeré, ya no pensaré más que es el miedo el que hace que nadie se mueva, que nadie grite, que nadie se queje, no le doy esa credibilidad del miedo, ya no. Cuando unos tipos ponen 400 kilos de explosivo en un edificio en el que duermen 40 niños y la gente calla, ya no tienen credibilidad; cuando unos tipos matan a dos personas (27 y 28 años) y la gente se esconde, ya no tienen credibilidad; no la tienen porque lo hacen en su nombre, y callan y se esconden. No los creeré nunca más, Euskadi 50 años después ya no tiene credibilidad, no puede tenerla y solo tiene un camino para recuperarla, un camino que no hará. Jamás volveré por Euskadi.

lunes, 27 de julio de 2009

FLORICIENTA Y EL PEDANTE

Es una velada sosegada
de pasos suaves por jardines versallescos,
el olor de las camelias,
el color de las flores intenso.
Me siento refinado viendo
el baile de las abejas.
Vienes de la mano y tus ojos
me señalan una rosa blanca,
¿Qué es amar? preguntas,
callo sin decir nada;
camino despacio rozando los jazmines
y paro de golpe el paso.
Cuando quiero decir te quiero
te doy un beso en los labios;
cuando quiero decir te amo
en tus mejillas doy un beso.

domingo, 19 de julio de 2009

LAS ÚNICAS IMÁGENES DEL DESASTRE










En el cuadradito la fecha de la operación. Pienso en la última semana y me parece un gran absurdo, teatro cutre del absurdo, fantoches, bufones y gags sin sentido. La semana blanca, Paris raptando a Helena en un naufragio desesperado, Héctor mira con cara de estúpido como el tendón le da un latigazo en la cara, Aquiles gritando mientras se toma una caña. Nada habrá más allá de Troya, los caballos al galope a tres patas, los hombres con espadas desafiladas. Pasa un médico desnudo con el bisturí detrás de una enfermera vieja, testículos inertes por la anestesia. Un cantautor que rompe una cuerda de su guitarra, gemidos de gatos en las ventanas. Flores marchitas con forma de pies. La enfermera drogada se quita la ropa. Doctor Honoris Causa cortando piernas...


domingo, 28 de junio de 2009

UNA CARA, UN COLOR


Pensar en círculos y mover los cubos,
giran y giran las piezas de muchos colores.
Damos vueltas al cuadrado sin un objetivo
claro, mientras mezclamos el azul con el blanco.
Me pregunto qué tendrán los colores
para mirarlos tanto.
A veces consigo llevar un rojo a la cara del rojo
pero mientras se mueve arrastra consigo
un verde que se esconde en otro lado.
Cómo puede ser que haya gente todavía
que piense que el cubo quiere ser ordenado.
Miro el cubo y lo toco, lo pienso y lo estudio,
al tiempo que veo que cada color se me escapa,
termino girando mis ojos alrededor de las caras
de muchos colores mezclados, con cara de idiota.